Cuaderno de Trabajo

Personas, máscaras, artistas y otros juegos

Emperatriz y prisioneroPlatón despreciaba a los artistas. Los consideraba artesanos, lo que eran, y aún los veía como la clase más baja de ellos pues solo copiaban personas, objetos o animales. Lo máximo a lo que podían aspirar los artistas era a representar fielmente.

Para Platón las personas éramos sombras imperfectas de seres inmateriales perfectos, de Ideas. Formas. Así los artistas eran simplemente imitadores de personas, de objetos. Eran imitadores de imitaciones. Imitadores de sombras.

Hoy todos somos artistas en el sentido que le daban al término en la antigüedad clásica. Producimos con nuestras cámaras imágenes de objetos y de figuras humanas. Con frecuencia esas imágenes imitan a otras que vimos. Son copias de otras copias. Ideas que vimos realizadas por otros y que adaptamos, o que simplemente trasladamos con nuestro nombre. Imágenes de imágenes de imágenes. Sombras de sombras.

Fotografías de fotografías, selfies, grafitis en las paredes que son solo firmas, grafitis que son imitaciones de otros grafitis o de fotografías. Fiestas populares donde nos disfrazamos de caricaturas de nosotros mismos, avatares multimedia para jugar con otros avatares, personalidades virtuales para buscar sexo, o para amenazar a otros, personalidades multiplicadas de un original que ya no recuerda lo que fue o lo que aspiraba a ser. O quizás nunca lo supo.